La Fundació ↗︎
Guía del acompañante
Acompañar a un familiar o amigo durante su estancia en la Fundació Puigvert es una tarea clave para su bienestar y recuperación.
El papel del acompañante va más allá del apoyo emocional: implica ayudar en la organización de la visita, colaborar con el equipo asistencial y garantizar que el paciente se sienta seguro, informado y acompañado en todo momento.
¿Qué hay que saber como acompañante?
Información y comunicación
Mantente informado sobre el diagnóstico, el tratamiento y las necesidades específicas del paciente. No dudes en preguntar al equipo médico o de enfermería cualquier duda o necesidad que tengas, siempre respetando la confidencialidad y la privacidad del paciente.
Participación activa
Ayuda al paciente a preparar la documentación, entender las instrucciones médicas y recordar las pautas de alimentación, medicación o cuidados especiales. Tu presencia puede ser fundamental para reducir la ansiedad y favorecer la recuperación.
Respeto a las normas del centro
Infórmate de los horarios de visitas, las normas de higiene y seguridad, y las recomendaciones específicas según el tipo de ingreso o procedimiento. Respeta los espacios comunes y colabora para mantener un ambiente tranquilo y seguro para todos.
Soporte emocional
Escucha, anima y acompaña al paciente en sus emociones. Si detectas signos de angustia o tristeza, puedes solicitar el apoyo del servicio de psicología clínica, que ofrece atención tanto a pacientes como a familiares.
Organización de la estancia
Planifica con tiempo tu llegada, la logística de la estancia y la recogida al final del proceso. Si tienes dudas sobre servicios adicionales (comedor, alojamiento, accesibilidad), consulta al personal de atención al paciente.
Derechos y deberes
Como acompañante, tienes derecho a recibir información clara y veraz, y el deber de respetar la intimidad, la dignidad y las decisiones del paciente, así como la labor de los profesionales sanitarios.
Recomendaciones adicionales
Lleva una lista de preguntas o dudas para las visitas médicas.
Facilita la comunicación entre el paciente y el equipo asistencial, especialmente si hay barreras idiomáticas o dificultades de expresión.
Recuerda que tu papel es acompañar y dar apoyo, no sustituir la labor de los profesionales.
